Zapatero "seguirá apremiando" a los bancos para que den créditos a familias y empresas
Redacción Madrid. 27 de enero.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó hoy que continuará apremiando a los bancos y cajas de ahorro para que agilicen la concesión de créditos a familias y empresas, aunque reconoció la necesidad de las entidades financieras de garantizar la solvencia de sus operaciones.
"Les estoy apremiando y les voy a apremiar", dijo Zapatero en el programa 'Tengo una pregunta para usted' en respuesta a Teodoro García, un jubilado de 66 años que le preguntó sobre qué mecanismos tiene el Ejecutivo para garantizar que los apoyos al sector financiero reviertan en préstamos para los hogares y pymes.
Zapatero insistió en que el Gobierno no ha regalado dinero a las entidades financieras, sino que les ha respaldado, a través de la compra de activos financieros y de avales a las emisiones para facilitarles la liquidez, que no tienen por qué tener un coste para los ciudadanos. "No les hemos dado un euro a la banca", dijo.
Según explicó, el Gobierno español ha adoptado medidas al igual que otros países europeos como Reino Unido y Francia en apoyos a las entidades para solventar una situación financiera crítica en la que los bancos "estaban en situación de colapso" y no prestaban dinero.
El presidente del Gobierno sostuvo que hace un año nadie hubiera imaginado que iba a ver caer a los principales colosos bancarios de Estados Unidos o de otros países desarrollados, e insistió en que la crisis financiera se originó en el país norteamericano y ha desembocado en recesión.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


