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Diario YA


 

No asumir una derrota, no reconocerla, equivale a no ver la realidad y a sentar las bases para repetirla

Golfos, mangantes y cantamañanas pululando a la sombra del poder

Javier García Isac/Una Hora en Libertad. No asumir una derrota, no reconocerla, equivale a no ver la realidad y a sentar las bases para repetirla. No es momento de hacer leña del árbol caído, no es momento de ensañarse con el perdedor, pero si es el momento de decir la verdad.
Mariano Rajoy, con su cúpula de pelotas e ineptos que le asesoran, lleva muchos años con una marcada estrategia equivocada. Los Florianos, los Arriolas, las Sorayas y las Cospedales, todos ellos culpables de unos desastrosos resultados electorales. No vale el decir que se es la fuerza más votada, cuando tienes nulas expectativas de ejercer el poder.
Mariano Rajoy consiguió la mayoría más absoluta hasta la fecha y en lugar de ejercerla con sabiduría, hizo dejadez de funciones. Abandono todo proyecto ideológico, haciendo seguidismo de las políticas anti sociales de Zapatero. Podríamos afirmar que Rajoy culmino la tercera legislatura de este.
Rajoy en su caída, ha arrastrado a muchos alcaldes y concejales honrados y valiosos, ha lastrado la marca Partido Popular y ha permitido que una nueva izquierda frente populista y muy de colegueo, pero igual de rancia, cateta, sectaria y obsoleta que la de siempre, alcance las instituciones y un poder autonómico y municipal que no esperaban. Rajoy debería dimitir de forma inmediata como presidente del Partido Popular. Cada día, cada segundo, cada minuto, cada hora, solo consigue alargar la agonía de un partido que se encuentra a la deriva bajo su dirección.
El mejor aliado para el Partido Popular, serán los nuevos gobiernos autonómicos y municipales que conformaran las nuevas mayorías de izquierda, sobre todo cuando descubran que el colegueo, da paso al autoritarismo, que el progresismo pregonado, es anticuado y muy “de mode”, cuando los desastres de gestión, organizativos y económicos sean palpables, cuando el intervencionismo sea asfixiante y cuando la falta de libertades individuales sea evidente. Pero solo con esto no es suficiente. El PP necesita una catarsis, un rearme ideológico y moral si desea ser una alternativa creíble. Negros nubarrones se ciernen sobre Génova 13. Malos augurios para un partido que lo ha tenido todo, y que lo ha despilfarrado con la misma facilidad con la que le llego.
Muchos golfos, mangantes y cantamañanas pululando a la sombra del poder, a la sombra del PP.
Es curioso ver como en una noche electoral aciaga para muchos, todos tienen argumentos para ver algo positivo. Quizá la postura más honrada, la de Rosa Diez. Es una lástima la desaparición de una izquierda presentable y Nacional.
En Izquierda Hundida, con eses sujeto siniestro conocido como Cayo Lara, feliz por el desplome de la “derecha”. Que poco me gustan los individuos que se alegran de las desgracias ajenas, sin tener en cuenta las propias. Si algo de bueno han tenido estas elecciones, es la desaparición de los carcas de izquierda hundida. El evitarnos ver sus feas caras ya es algo positivo. También resulta cómico ver como muchos “progre pijos” de familia bien, votaban a “potemos”. Veremos si piensan igual a la hora de pagar impuestos cuando acepten la herencia de papa.
Nos espera un periodo convulso y movido, de expectación y miedo, pero a la vez apasionante. Espero me permitan contárselo, aunque no lo tengo muy claro. Me dan temor aquellos que nos hablan continuamente de libertad. Les digo por experiencia, que suele ser lo primero que censuran, sobre todo la de expresión.

 

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