Home

Diario YA


 

Fuenteodra, en Burgos, registra una densidad de población de 1,62 habitantes

La lucha de los siete vecinos de un pueblo de Burgos para salvar su iglesia

Fuenteodra, en Burgos, registra una densidad de población de 1,62 habitantes por km cuadrado. Es decir, la mitad de lo que tiene Siberia, con poco más de 3. Sin embargo, la propia Unesco se fijó en este enclave de la España abandonada para declararlo hace unos años Geoparque Mundial de Las Loras (www.geoparquelasloras.es). Un entorno natural absolutamente privilegiado lo avala. Y también patrimonial.

Aquí es donde entra en juego la iglesia de San Lorenzo, altiva, enhiesta y elegante, lo que le ha
valido el sobrenombre de La Dama de Las Loras. Construida en el siglo XVI sobre un promontorio
que corona Fuenteodra, fue testigo de la última misa que se celebró en su interior hace ya 15 años.
Después, la combinación de la escasez de vocaciones sacerdotales y los pocos habitantes del
municipio, condenaron al templo gótico al olvido.

Con el tiempo comenzaron a aparecer las primeras grietas y humedades Después llegaron algunos
desprendimientos, y la preocupación de los 7 habitantes de Fuenteodra creció al comprobar cómo
la iglesia donde habían sido bautizados, donde habían hecho su Primera Comunión, donde se
habían casado y habían velado a sus muertos, poco a poco se venía abajo.

Fue entonces cuando decidieron reunirse y formar la Asociación Cultural Manapites, para “evitar el
colapso y ruina de esta iglesia única, imagen inseparable del Geoparque Mundial de la UNESCO Las
Loras”, según afirma su presidente, el paisajista e ingeniero Javier Maisterra. Y poco después
acudieron a la asociación Hispania Nostra (www.hispanianostra.org), con el objetivo de poner en
marcha una campaña de micromecenazgo que, en apenas 20 días, ha recibido el apoyo de más de
150 micromecenas los cuales han aportado alrededor de 11.000€
(https://crowdfunding.hispanianostra.org/lasalvemos-iglesia-de-fuenteodra...).
Pero necesitan más, mucho más. Y están convencidos de que lo conseguirán. El 7 de diciembre
termina el plazo para reunir casi 18.000€ como objetivo mínimo y 30.000€ como objetivo óptimo.
La Iglesia de San Lorenzo Mártir de Fuenteodra es un templo muy singular de estilo gótico
flamígero (siglo XVI) caracterizado por unos elementos arquitectónicos y decorativos que le hacen
único, representando, sin duda alguna, el patrimonio más importante de la zona. Consta de una
sola nave muy estilizada en altura, con dos tramos de bóvedas estrelladas y nervaturas de piedra.
Su ábside es poligonal con potentes contrafuertes. Tiene una portada renacentista tapiada con arco
rebajado, con columnas y hornacina con santo, situada en la cara oeste de la torre. Y otra, la actual
en el sur, tiene arco de medio punto moldurado.
La torre es cuadrada, almenada (con aspecto inconfundible de torre de carácter defensivo) con
óculo a medio hastial sobre la puerta tapiada, con cinco huecos, en los cuales se encuentran dos
campanas y dos campanillos, estando uno vacío. Consta de tres pisos: el inferior, donde está el
baptisterio, el intermedio que corresponde al coro y rematado como el inferior por una bóveda
renacentista y finalmente el último que es el campanario. La altura de la torre supera los veinte
metros.
Lamentablemente la iglesia se halla en un estado de abandono total desde hace décadas,
encontrándose hoy en día en grave riesgo de derrumbe y ruina irreversible, por lo que se cerró al
culto hace más de quince años. Está incluida en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra,
como patrimonio en riesgo de desaparición desde enero de 2020. Su ruina, inminente de no actuar
de inmediato, supone un serio riesgo sobre las viviendas aledañas y asestaría un golpe moral muy
duro sobre la memoria y el sentir de un pueblo y sus habitantes.
Para frenar el deterioro, con el asesoramiento de prestigiosos arquitectos especializados en
restauración de patrimonio eclesiástico, la Asociación Cultural Manapites ha propuesto materializar
un Plan Director articulado en fases, dada la envergadura del proyecto y las dificultades de
financiación. Su objetivo ahora es abordar una PRIMERA FASE para SALVAR LA TORRE
CAMPANARIO.
“Nuestra iglesia está muy malita. Los técnicos piensan que de no actuar con celeridad y
contundencia no pasará el invierno. El diagnóstico es muy triste y no ofrece dudas. Cubierta,
bóvedas y muros no pueden más y empiezan a mostrar síntomas irreversibles de fatiga tras tantos
años de desidia y abandono”, lamenta Javier Maisterra.
“Somos conscientes de que este primer viaje con destino a la cubierta y el campanario de la torre
va a mostrar a la sociedad nuestro coraje y determinación ante un objetivo más amplio y hermosos
que es salvar la iglesia de San Lorenzo Mártir y dotarla de un Proyecto Cultural dinámico y atractivo
basado en el Paisaje Cultural que vuelva a colocarla con todo su esplendor en el centro de la
sociedad local, esta vez actualizada al siglo XXI”, añade Maisterra.
“Resulta imprescindible el compromiso de las administraciones, al menos, para evitar la ruina. Si
llega el caso, ya nada tendrá sentido ni solución. Estamos a tiempo. Un pueblo de 7 vecinos y una
voluntariosa asociación cultural no podemos hacer más. Hemos empezado el viaje, pero solos no
podremos terminarlo”, señala Maisterra.

EL PECULIAR CASO DE LA PILA DE AGUA BENDITA QUE NUNCA SE VACÍA
Nada más entrar en el templo, a mano derecha, se encuentra una gran concha de piedra incrustada
en el muro de la iglesia que se usaba como pila de agua bendita. Siempre se encuentra rebosante
de agua cristalina pero, curiosamente, nadie la llena. “En esta época, con las lluvias y toda la
humedad que tienen las paredes de la iglesia, puede ser normal que se llene de agua. Pero yo la he
visto en agosto, cuando llevaban muchos días sin llover, y la pila de agua bendita seguía teniendo
agua”, explica Maisterra.
TODA LA INFORMACIÓN SOBRE LA CAMPAÑA:
https://crowdfunding.hispanianostra.org/lasalvemos-iglesia-de-fuenteodra...

Etiquetas:cultura