Pakistán debe entregar a los terroristas fugitivos
Redacción Madrid. 2 de diciembre.
El Gobierno de India pidió hoy a las autoridades paquistaníes que les entregue a los fugitivos indios que se encuentren en su territorio, lo que según el Ministerio de Asuntos Exteriores afectaría a una veintena de personas.
"Este asunto va hacia adelante, y esperamos la respuesta de Pakistán", explicó el ministro de Exteriores, Pranab Mukherjee. "En la nota de protesta presentada, se pide detener y extraditar a los individuos que se instalaron en Pakistán y son buscados, conforme a la legislación india", dijo el ministro en una rueda de prensa celebrada en Nueva Delhi.
Ayer mismo, el Ministerio indio de Exteriores comunicó que el embajador paquistaní en la India, Shahid Malik, citado al departamento diplomático, fue informado de que "algunos elementos de Pakistán son responsables del ataque terrorista a Bombay". El Gobierno indio pidió "adoptar medidas duras" contra los responsables de esta acción pavorosa, "indistintamente de su nacionalidad". Informa RIA Novosti.
Con esta exigencia, su Gobierno eleva la presión a Islamabad acerca de las responsabilidades respecto a la presencia de fugitivos o milicianos en su territorio, unas suspicacias incrementadas desde la cadena de atentados de la semana pasada en Bombay y que, según parece, fueron perpetrados por pakistaníes.
El ataque terrorista, que resultó ser el más prolongado y sangriento en la historia de la India, comenzó el 26 de noviembre por la noche. Una veintena de jóvenes, supuestamente venidos desde Pakistán por mar, protagonizó la matanza en cines y hoteles, en hospitales y restaurantes y en la Estación Victoria, terminal central de ferrocarriles. Los asesinos tomaron rehenes en los hoteles Trident Oberoi y Taj Mahal, el primero donde se iba a alojar una delegación de la Comunidad de Madrid y el segundo donde ya estaban alojados varios europarlamentarios, además de otros españoles en ambos hoteles. También secuestraron a un número indeterminado de personas en el centro judío Casa Narimán.
En la operación antiterrorista, que duró más de dos días, hubo 174 muertos contando los terroristas y sin contar unos 20 efectivos de las fuerzas policiales y especiales.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


