Uribe, inflexible con las FARC
Redacción Madrid. 14 de febrero.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, ordenó ayer al Ejército y a la Policía intensificar la "presión" sobre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que liberen a todos los secuestrados.
"Hemos dado instrucciones al Ejército y la Policía para que ejerzan una presión permanente sobre los secuestrados hasta que los liberen", anunció Uribe en un discurso en la Universidad de Antioquia (norte del país).
El mandatario colombiano insistió en calificar de "terroristas" a los miembros de este grupo armado y reiteró que, "a partir de hoy, intensificaremos la presión sobre las FARC hasta que entreguen a nuestros soldados y policías", que forman parte de un grupo de rehenes llamados los 'canjeables'.
Este anuncio se suma a las instrucciones dadas ayer por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, quien ordenó a las Fuerzas Militares ampliar su ofensiva en contra de esta guerrilla, tras el atentado ocurrido este jueves en el departamento Norte de Santander, en el que murieron siete personas.
Aunque, al parecer, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) es responsable del ataque, las autoridades colombianas han aprovechado el incidente para reforzar las medidas en contra de las FARC y reiterar su repudio por el secuestro de uniformados y civiles.
















Por eso hay que pedirles que no se molesten y que se apeen del burro; que admitan, por favor, que las medidas aplicadas hasta ahora no han dado resultado. Que dejen de engañarse y engañarnos creyendo que las cifras experimentaran una mejoría en breve.

Y si el Cardenal Rouco decía que “la advertencia la hacía Juan Pablo II no contra la democracia, sino precisamente en favor de ella”, podemos decir que el recuerdo hoy de esta advertencia es seguramente el gesto más importante para rescatar la débil democracia española.
Hay frases, sentencias, principios, imágenes, que te acompañan allá donde vayas. Una de esas sentencias define, como pocas, el sentimiento aristocrático de la vida. 


