
El líder del PP asegura que “los independentistas dicen que la amnistía es su punto de partida y yo digo que el punto de partida del independentismo será el punto final de Pedro Sánchez” porque, aunque consiga estar unos meses más en la Presidencia, “ese gobierno nacerá roto y será ya un presidente dimitido”. Explica que Sánchez no podrá ejercer como presidente porque habrá incumplido su principal deber en el cargo, que es velar por la igualdad de los españoles, y porque ostentará “la Presidencia desde la deshonra”.
El presidente del PP señala que su grupo en la Cámara Alta pide que se reúna la Comisión General de las Comunidades Autónomas porque la amnistía no busca la reconciliación sino una transacción que hay que discutir entre todos en el Senado. Acusa a Sánchez de llevar a España hacia una deriva autoritaria y avisa de que el PP utilizará su mayoría absoluta en el Senado, su mayoría relativa en el Congreso y sus gobiernos en CCAA y ayuntamientos para frenarlo.
El candidato a la presidencia del Gobierno y presidente del PP asegura que en este debate ha mantenido sus “principios, palabra y compromisos”, y dice que ya solo quedan dos salidas “no honrosas”: un engaño clamoroso a los electores y unas elecciones que eran evitables con la coherencia de las urnas. Advierte al PSOE que “no va a admitir el cinismo de que nos pidan luego lo que ustedes se niegan a hacer ahora con el partido más votado por los españoles”. “Si es su voluntad seguir adelante en esta degradación moral y política será su responsabilidad o irresponsabilidad. Solo suya”, añade
Como era de suponer, no ha habido sorpresa. Todo parece estar atado y bien atado. El Pleno del Congreso ha rechazado este miércoles la investidura del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, como presidente del Gobierno. Conforme a lo esperado, en esta primera votación ha habido 178 diputados en contra por 172 a favor.
El presidente del PP insiste en su “mano tendida” para poner en marcha una “tercera vía” de “pactos constitucionales entre partidos constitucionalistas”, en lugar del bloqueo y la repetición de elecciones: “la mayoría ha votado el abrazo entre españoles, los consensos y la altura de miras”. Se muestra dispuesto a “hablar con todos los grupos que quieran hablar con nosotros”, pero subraya sus límites: “prefiero no ser presidente del Gobierno a serlo sometido a un chantaje”
El coordinador general del PP remarca que Feijóo es diferente a Sánchez y “no va a mercadear con el Gobierno de España”. “Sánchez está dispuesto a ser investido elevando el precio para seguir atornillado a la Moncloa. Si tiene que romper España la romperá, si hay que dar la amnistía la dará”, destaca. Lamenta que el sanchismo haya eliminado “todas las virtudes” del PSOE y lo haya dejado como un partido en el que solo hay “culto al líder”. “El peor de los defectos del sanchismo es la soberbia. Sánchez aún no ha felicitado a Feijoo por la victoria de las pasadas elecciones del 23 de julio”
El presidente del PP apuesta por un gran acuerdo nacional para “frenar la deriva que perjudica a España” y “sosegar, disminuir la tensión y resetear nuestro país como lo hicieron los que nos trajeron hasta aquí”. Traslada a Sánchez un documento por escrito para asegurar la igualdad de todos los españoles y evitar que se rompa por las cesiones que los independentistas están pidiendo y que “el PSOE parece dispuesto a conceder”. Plantea afrontar esta legislatura de un modo distinto al tradicional, pactando una duración concreta de dos años y un método de trabajo en las Cortes que permita desbloquear mediante amplios consensos los grandes pactos de Estado que necesita España.
Luis Losada Pescador
El PP podía haber hecho como Ayuso y tratar de convivir con Vox de la mejor manera posible. Pero optó por tratar de combatirlo, demonizarlo, acusarle de populismo peligroso, de inconstitucional, de radical. En definitiva, sumarse al cordón sanitario de las izquierdas, incluído el silencio mediático o en su defecto, la censura. Es lo que hizo Feijóo al afirmar que creía que sería malo para España un gobierno de coalición con Vox, que llamaría al PSOE tras las elecciones para pedirle que facilitaran su investidura sin depender de Vox. Incluso llegó a pedir a los votantes de Podemos que le votaran para evitar que Vox pudiera compartir gobierno.
El presidente del PP desgrana que ayer mismo ha mantenido conversaciones con el PSOE y “a petición del candidato, hemos quedado en hablar una vez conocido el escrutinio final del voto CERA”. Añade que también ha hablado con Vox con quien ha quedado en continuar las conversaciones a lo largo de la semana, así como con el líder de UPN, que le ha confirmado su apoyo ante una hipotética investidura; también con Coalición Canaria y PNV, con el que espera “ampliar” en las próximas semanas. Explica que ha iniciado contactos con todos los grupos políticos porque no hay “ninguna mayoría absoluta de ningún partido” y no hay fórmulas imposibles que “garanticen la investidura de un Gobierno, la estabilidad y el desarrollo de la legislatura”
El PP vuelve a centrarlo todo en Economía. Así, el presidente del PP señala que su ministro de economia se trata de alguien que no es político, pero conoce la política europea, con quien se compromete a encauzar la economía del país, después de que el PSOE haya situado a España en el puesto 26º de la UE, con diez veces más de déficit y el doble de deuda y desempleo que la media. Afirma que solo el PP se presenta para ganar las elecciones mientras que el resto lo hace para gobernar después de perderlas: “Sánchez quiere seguir siendo presidente, aún perdiendo el 23J”