
Manuel Parra Celaya. Continúo con el tema de la pasada semana (recuerden: el de “la asignatura pendiente” en España y el de los “tambores de guerra” que suenan por doquier), pero debo confesar que no soy experto en política internacional, ni, de hecho en la política en general. Quizás me mueve a entrar en estos belenes el hecho de que haya soldados españoles destacados en misiones de paz en ambos lugares; o quizás el aburrimiento que me produce el panorama español, frívolo, tosco y vulgar. En todo caso, disculpas de antemano a los lectores por mis lagunas y posibles errores de juicio al respecto.
Luis Losada Pescador. Dime qué causas defiendes y te diré qué pecado cometes. Es el principio que cabe aplicar a una izquierda que presume de igualitaria pero peca de esnobista, presume de feminista y practica el machismo más rancio y repugnante que pensábamos desterrado. No es nuevo. Ya siendo Pablo Iglesias e Iñigo Errejón más jóvenes, las mujeres del 15M, las suyas, acusaban violaciones en la puerta del Sol. Y no fue la derecha la que dijo de una periodista que “la azotaría hasta que sangrara”. Eso sí, son capaces de ponerse estupendos con el ‘pico’ de Rubiales o rasgarse las vestiduras cada vez que aparece un caso de violencia de género. ¿Cómo son capaces de cabalgar en semejante contradicción?, ¿con qué estómago digieren tal hipocresia?
Manuel Parra Celaya. Oí decir el otro día el exministro Moratinos que “estaba extremadamente preocupado porque estamos al borde de una guerra mundial”. Quisiéramos la inmensa mayoría no compartir este pesimismo, pero lo cierto es que las constantes informaciones sobre la situación internacional nos inquietan mucho más que los reiterados avisos de alarma sobre el presunto cambio climático o esa proliferación de nuevos virus, advertencias que parecen diseñadas para mantener amedrentadas a las poblaciones y tenerlas en estado perpetuo de sumisión. Y ahora puede venir la pregunta del millón: ¿cuántos ciudadanos son conscientes de la presencia de la sufrida Brigada Aragón en el Líbano, que será relevada dentro de un mes y poco por la Brigada Guzmán el Bueno? ¿Cuántos escolares han sido informados en sus aulas de las tareas, sea de esa ineficaz Organización Internacional para la paz o de la O.T.A.N, en territorios ya en conflicto o cercanos a las guerras que se están librando en este momento?
Luis Losada Pescador. No hay peor fiera que la se siente acorralada. El cupo catalán, la evidencia proetarra de los terceros grados y la Ley Txapote y ahora, la imputación de su Fiscal General del Estado. Su amiga Von der Leyen empieza a inquietarse y los populares europeos comienzan a reparar que en España el estado de Derecho está en serio peligro. La negativa de García Ortiz a dimitir coloca al sistema en la paradoja de que quien debe velar por el cumplimiento de la legalidad es quien presuntamente la ha incumplido. La respuesta del gobierno es censurar al Supremo que le ha imputado por unanimidad y negar la misma imputación. Que la zorra siga cuidando de las gallinas coloca a las gallinas en situación de alto voltaje. Por eso el Consejo Fiscal reclama la dimisión inmediata. Incluso en la Junta de Fiscales, García Ortiz sólo logra un tercio de apoyos: aquellos que había nombrado él o su antecesora, Margarita Delgado. Las asociaciones de fiscales que también han reclamado un paso al lado del Fiscal que presuntamente ha revelado secretos, anuncian que llevarán el tema a la Comisión Europea.
Luis Losada Pescador. Todo ha estallado. El informe de la UCO pone negro sobre blanco lo que se ha ido publicando en los últimos meses bajo la acusación de bulos y ‘fango’ por parte del gobierno. Pretendieron silenciar a los medios con la eufemística regeneración democrática. Afortunadamente, fracasaron en su intento de censura. Ahora han sido más burdos y han declarado secreto oficial al informe de la UCO. ¿Atenta contra la seguridad nacional? Algunos confunden el todo con la parte, a España con sus intereses, el bien común con el interés particular. Afortunadamente, también fracasaron. Y voilá: las vergüenzas al aire.
Manuel Parra Celaya. Me van a permitir los lectores que haga omisión de la efemérides de este domingo -6 de octubre-, y no recurra a mis humildes conocimientos de historia por ser poco democráticos; me refiero, claro está, al golpe de Estado que protagonizaron socialistas y separatistas catalanes contra la legalidad de la II República. No quiero caer en cancelaciones por evocar memorias non gratas, de forma que voy a centrarme en un tema más actual, concretamente en el antiespañolismo visceral y estúpido que recorre alguno de nuestros países hermanos más allá del charco.
Luis Losada Pescador. Ya hay acuerdo para reformar la Ley de Seguridad Ciudadana, la llamada por la izquierda como ‘Ley Mordaza’. PSOE y Bildu han acordado eliminar paulatinamente las pelotas de goma por otro material antidisturbios menos lesivo. ¿Bombones quizás? Lo más esperpéntico es que Bildu salga en rueda de prensa a explicar que las pelotas de goma han costado muchas vidas. ¡Bildu! El mismo partido que sigue sin condenar los atentados de ETA y que presenta candidatos con delitos de sangre. La zorra cuidando el gallinero…
Lo repugnante no es que los filoetarras traten de humillarnos. Lo lamentable es que un partido supuestamente de Estado como el PSOE se rebaje a pactar con ellos. “Con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo repito 5 veces”, dijo Sánchez antes de las elecciones. Ahora, ‘hace de la necesidad virtud’. Y no es que pacte el sistema de pensiones o las infraestructuras. No. Pacta la impunidad de los ‘engo etorri’ y la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana. Es decir, pacta con los delincuentes cómo debe actuar la policía… Nada diferente -por cierto- a la Ley de Amnistía.
Manuel Parra Celaya. Las fiestas patronales con fecha señalada están perdiendo el adjetivo patronal para quedar reducidas, simplemente, al sustantivo que anuncia unos festejos anuales, que podrían celebrarse en cualquier día del año u ocasión. De este modo, en la memoria del ciudadano, especialmente de los más jóvenes, se va borrando sistemáticamente la razón por la que se ocia en el trabajo, se propicia un buen puente para una escapada o se engalanan edificios oficiales. Viene dada esta situación por el empecinamiento del Sistema -más allá de su adscripción en izquierdas o derechas-, encarnado en los Consistorios en este caso, en confundir aviesamente la no confesionalidad del Estado, según el artículo 16.3 de la Constitución, aun supuestamente en vigor, con el puro y duro laicism
Manuel Parra Celaya. Un par de lectores me han echado en cara que falté a mi cita con ellos la semana pasada; efectivamente, y lo siento, pues estaba de viaje por las bellas tierras de Soria, donde se puede comprobar, en vivo y en directo, la situación de esa España vaciada que causa desazón a una mayoría sensibilizada de españoles, entre la que no se encuentran, por supuesto, las clases políticas. No fue óbice para las reflexiones sobre este vacío una obligada visita al Raso de la Nava de Covaleda, por aquello de ceder un punto a la nostalgia, sentimiento que será fácilmente entendido para los miles de ciudadanos que convivieron, en su juventud, bajo la lona en aquella “catedral de los campamentos”; un recuerdo agradable ha quedado, según varios testimonios, entre los vecinos de la localidad, pero este es otro tema distinto, que dejo para otra ocasión.
Luis Losada Pescador. El asunto venezolano corre el riesgo de convertirse en un culebrón. La realidad es más sencilla: el dictador se atrinchera, amenaza al vencedor con la muerte en prisión y le fuerza a firmar un vergonzante reconocimiento de una falsa victoria. ¿Dónde? La embajada de Holanda se niega a aceptar el chantaje; fuera de la embajada Edmundo no asume el riesgo. Así que finalmente es la indigna embajada de España la que acepta el chantaje del gobierno venezolano. La embajada de España convertida en despacho de la dictadura. Y no una sino al menos dos veces. Y no por iniciativa del embajador, sino por intermediación de Zapatero que es lo mismo que decir que con el beneplácito, la consigna o la dirección de Moncloa. No es extraño que en Exteriores estén que trinan. ¡La embajada del reino de España convertida en despacho de la dictadura para sellar un chantaje antidemocrático!