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Diario YA

Manual del perfecto altruista

En estos momentos, un ciudadano, un hombre como tantos otros, de profesión docente universitario, se debate entre la vida y la muerte en un hospital por haber te

Editorial: "La serpiente y sus amigos"

Editorial, 20 de Agosto.

Líbano, piedra clave de la construcción de la paz en Oriente Próximo

José Luis Orella, 19 de agosto.
El intercambio de cadáveres y prisioneros llevado a cabo entre Israel y Hezbollah ha vuelto a situar al puzzle libanés como la mesa de juego ideal entre Irán y Siria e Israel y EEUU por otro lado.

Editorial: "El drama inhumano"

Editorial, 19 de Agosto.

Derechos reales y formales

Manuel Morillo, 18 de agosto.
"Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces" Este refrán, que recoge la experiencia de la sabiduría popular, es especialmente apropiado al comportamiento de la clase política dominante en nuestra nación, que se llena la boca hablando de derechos abstractos y substrae las libertades reales y los derechos inherentes a la dignidad de los ciudadanos de la calle.

Un Estado que nos da la moral (IV)

Beatriz Bullón de Mendoza, 18 de agosto.

Si hemos seguido hasta aquí las competencias y objetivos de esta materia, observamos que va perfilando una concepción del hombre y de la sociedad junto con una construcción de valores que es la propia del Estado.

Editorial: "Una lengua perseguida"

Editorial, 18 de Agosto.

Iglesia y cine de calidad

Manuel María Bru, 17 de agosto.

El director argentino Daniel Burman se confesó hoy “muy sorprendido” por ser el merecedor del premio Robert Bresson 2008, un galardón que considera “excesivo” para su edad. Su sorpresa no nace desde luego de la ignorancia sobre la valoración de la Iglesia Católica por el cine, sino precisamente por considerarse no merecedor del único premio que otorga en nombre del Papa Benedicto XVI la Santa Sede, y que fue idea e iniciativa geniales del Siervo de Dios Juan Pablo II.

 

Editorial: "Los tiempos cambian"

Editorial, 17 de Agosto.

Muchas bodas, pocos matrimonios

Joaquín Jaubert, 16 de agosto.
Aprovecho una frase, muy descriptiva, que le escuché al Vicario Judicial de mi diócesis como título de este artículo. El verano es tiempo de celebraciones festivas entre las que destacan las bodas, algunas de ellas vacías de contenido y que, por tanto, no inician un verdadero matrimonio.