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Diario YA

Es de suponer el impacto publicitario que tendrá la reconversión de personajes tan queridos en los nostálgicos adultos

ESTO TIENE TRUCO

Manuel Parra Celaya. No sé si recuerdan este popular timito que acuñó -corríjanme si me equivoco- el cómico y showman Joe Rígoli hace bastantes años, pero, sea o no correcta mi atribución al personaje, es aplicable a todo un mundo artístico, televisivo y cinematográfico en nuestros días a escala planetaria. Es de suponer el impacto publicitario que tendrá la reconversión de personajes tan queridos en los nostálgicos adultos

a quienes se han fabricado un espléndido currículum académico, repleto de orlas, bucetas de todo a cien y sonoras titulaciones

LOS FANTASMAS

Manuel Parra Celaya. No, no teman, no voy a convertir este artículo en una versión de Cuarto Milenio y referirme a la profanación de tumbas a que son tan aficionados quienes saben que el que controla el pasado domina el presente; y no quiero repetirme después de haber dado la palabra a Orwell la semana pasada. No son, pues, espectros del ayer a los que me refiero, sino fantasmas actuales, según la 5ª acepción que da la RAE a esta palabra: Persona envanecida y presuntuosa, llevada a la docta casa desde los mentideros públicos de la gente de a pie, entre la que me encuentro. Concretamente, a quienes se han fabricado un espléndido currículum académico, repleto de orlas, bucetas de todo a cien y sonoras titulaciones de las más rimbombantes y esotéricas especialidades.

AL DERECHO O AL REVÉS

Ahora, en Cataluña, se ha creado una legalidad paralela

Manuel Parra Celaya. Cuando escucho latiguillos y lugares comunes del calibre de esto es un Estado de Derecho o todos estamos sometidos a las leyes por igual, me acometen, cada vez más, unas irresistibles ganas de reír, solo atemperadas por una permanente sensación de pena, como ciudadano español de a pie.

Ocurre que el Ayuntamiento de Barcelona que preside la señora Inmaculada Colau amenaza con multar las floristerías

EL FEÍSMO COMO CONSTANTE

Manuel Parra Celaya. Ocurre que el Ayuntamiento de Barcelona que preside la señora Inmaculada Colau amenaza con multar las floristerías que exponen tradicionalmente su mercancía en las aceras; compro un ramo el otro día y el vendedor me corrobora la noticia con gesto de resignación. Ignoro si se ha cumplido ya la amenaza; acaso sea una forma más de intimidación al ciudadano, movida por el ávido afán recaudatorio conocido por todos. Tampoco me ha llegado si se trata de una iniciativa local o de una consigna, común a todos los consistorios gobernados por progresistas. En todo caso, seguro que la novedad creará escuela y adquirirá rango de norma, como lo fueron en su día las horribles plazas duras, tan caras a los socialistas.

ANOCHE SOÑÉ QUE VOLVÍA A ESPAÑA…

Manuel Parra Celaya. Antes de que un susceptible lector me lo recrimine, lo confieso de pleno: este título está hábilmente plagiado del comienzo de Rebeca, con la importante salvedad de que lo que representaba una pesadilla para la protagonista de la novela es un buen sueño, y aun esperanza, en quien escribe estas líneas.

FUNDAMENTALISMO CONSTITUCIONAL

Manuel Parra Celaya. Me llegó la información de que Albert Rivera -el verdadero derrotado en la moción de censura, como dije en un artículo anterior- ha hecho unas declaraciones por radio en las que se muestra partidario de ilegalizar la Fundación Francisco Franco y, de paso, a todas aquellas fundaciones o asociaciones que vayan en contra de la Constitución.

Guerra Civil: Como cualquier familia

Manuel Parra Celaya. Hoy me siento empujado a mirar hacia atrás, quiero decir hacia la historia, cosa que no suelo hacer como saben los lectores. Y no es por culpa mía, sino de los medios de difusión, casi unánimes en el tema, a pesar de que se intento recatarme de su uso en medio de unas vacaciones gozando de la tranquilidad de un pueblo charro.

Es pasmosa la habilidad de los ingenieros de ese subterráneo Ministerio de la Corrección Política

En el fondo, cuestión de ADN: terminología ajustada a las circunstancias

Manuel Parra Celaya. Es pasmosa la habilidad de los ingenieros de ese subterráneo Ministerio de la Corrección Política para poner en circulación una terminología ajustada a las circunstancias y parámetros de obligado cumplimiento y conseguir que las gentes sustituyan en su habla las palabras nefandas -las que evocan conceptos exactos y rigurosos- por eufemismos o circunloquios que se mantengan dentro de lo necesario.

an Jorge es la gran fiesta de Aragón y de Cataluña

ROSAS, LIBROS… Y ODIO

Manuel Parra Celaya. San Jorge es la gran fiesta de Aragón y de Cataluña, Sant Jordi en esta última. Al parecer, el personaje histórico fue un soldado romano de Capadocia quien, convertido al cristianismo, supo dominar sus instintos y llegar así al camino de la santidad; ese es el símbolo que representa el dragón alanceado por el santo: la victoria sobre el pecado, un vencerse a sí mismo.

Una fuerte tendencia a la agresividad

MANUEL PARRA CELAYA. Si nos dejamos sugestionar por los medios de difusión, resulta que en nuestra sociedad española subyace una fuerte tendencia a la agresividad, que se pone de manifiesto en numerosas ocasiones y en los más variados ámbitos; a veces, entre las noticias de relumbrón y la crónica deportiva, hay telediarios que nos recuerdan aquel periódico de sucesos que se llamó El Caso. No hay ni que decir que, en paralelo y como consecuencia, se está extiendo un tremendo morbo social, ávido de este tipo de nuevas.