Home

Diario YA


 

A quiénes les interesa que ahora mismo sólo se hable de José Manuel Soria, de Mario Conde, de Miguel Bernad o Luis Pineda

CORRUPCIÓN SISTÉMICA

Rafael Nieto, Director de Sencillamente Radio en la Inter. Nunca he tenido la menor duda de que la sociedad española se ha ido corrompiendo de manera masiva durante las últimas décadas, concretamente desde que le dio la espalda al cristianismo empujada por los dirigentes políticos que llegaron para hacer olvidar al dictador, para traernos la ansiada democracia. La cual, a la postre, ha resultado ser un sistema de castas en el que el poder está previamente repartido, en el que se nos invita a un paripé infame cada cierto tiempo con urnas de por medio, y en el que, naturalmente, el relativismo moral, el ateísmo, el agnosticismo y la televisión basura son la religión o el opio del pueblo.

Por eso, sólo los ingenuos, los necios o los muy despistados pueden sorprenderse a estas alturas de la catarata de casos de corrupción que afloran en las portadas de los periódicos como las flores en primavera. Siempre lo hemos dicho: la corrupción moral, madre y causa de las demás, no es exclusiva de los políticos, ni de los empresarios, ni de los poderosos, ni siquiera de los banqueros (colectivo al que todo el mundo odia), sino que es una excrecencia del liberalismo, se ha instalado en el alma social de España como una lacra y, desgraciadamente, afecta al conjunto de la sociedad, como uno puede comprobar a poco que se fije.

En esto hay excepciones, por supuesto, pero como todas las excepciones, son absolutamente minoritarias en el conjunto de la población española, y añadiría que occidental. Otro tema distinto es por qué aparecen determinados casos de corrupción en todas las portadas de la prensa a la vez, y en un momento determinado. Quién mueve los hilos de los tribunales, de los fiscales, de los jueces, y en fin, de los medios de comunicación. A quién o a quiénes les interesa que ahora mismo sólo se hable de José Manuel Soria, de Mario Conde, de Miguel Bernad o Luis Pineda en un país que, recordemos, está con un Gobierno en funciones desde diciembre y que muy probablemente no tenga un nuevo Gobierno hasta el próximo otoño, como muy pronto y en el mejor de los casos.

A quién le interesa que esos nombres propios, asociados a una idea generalizada de choriceo que yendo a la letra pequeña casi nunca lo es, tapen la realidad concreta de la política española. Miren, no seré yo quien quite gravedad a los casos de corrupción. El que la haya hecho, que la pague con todas las de la ley. No tenemos dudas al respecto. Pero pueden ustedes estar seguros de que esto no es lo más grave que está ocurriendo en España ahora mismo. Y lo que pretenden quienes manejan los hilos de los tribunales, los fiscales, los jueces y los MCS es precisamente que no seamos conscientes de esa otra realidad que casi nunca aparece reflejada en las portadas de los periódicos, porque simplemente no interesa que aparezcan.

Porque si apareciesen, probablemente muchos de nosotros empezaríamos a cambiar nuestra actitud y eso perjudicaría a los que mandan en el Sistema; a los que nos entretienen con estos fuegos de artificio. En España mueren miles de niños inocentes en el vientre de sus madres todos los días gracias a leyes que lo permiten, y ustedes probablemente no sean conscientes de ello. No se me ocurre nada más grave que ese genocidio silencioso. En España han llegado al Congreso unos señores, aupados por las urnas, de los que hemos de tener muy legítimas dudas sobre sus verdaderas intenciones políticas, pero que de momento simpatizan con lo más oscuro y tenebroso que hay en el mundo, incluido el terrorismo de ETA. ¿Son ustedes conscientes de ello?

En España, las familias honradas y decentes, los trabajadores, los ancianos, las clases medias son esquilmadas a impuestos completamente abusivos, en una espiral confiscatoria de la que es imposible escapar, y que condena a mucha gente a la pobreza y la miseria. ¿No se habían dado cuenta? En España, la Justicia está polítizada, muchos jueces vendidos a unas siglas, y para el español de a pie, iniciar un procedimiento es cada vez más caro y más lento. ¿Lo sabían ustedes? Pongan gafas de sol a su razón y no se dejen impresionar por las Fallas del show mediático-periodístico que tantos titulares (como mentiras) suelen propalar. Abran los ojos al juicio sereno y apliquen el sentido común. Ni ahora hay más corrupción que antes, ni hace unos años, cuando la burbuja inmobiliaria engordaba y atábamos a los perros con longanizas, era todo puro e inmaculado.

La génesis del delito está en la amoralidad; el primer eslabón de una sociedad sin respeto a las leyes es una sociedad sin respeto a Dios, ni a la verdadera Justicia, ni a la costumbre, ni a la tradición. Los más interesados en que las portadas y los telediarios parezcan una charcutería se lo están pasando en grande estos días, porque saben, están seguros, de que la mayoría de los españoles no se está enterando de nada verdaderamente importante.

Etiquetas:rafael nieto