
Alberto Buela. En estos dos o tres días en que Trump ha mostrado que puede hacer lo que quiere recibí tres artículos excelentes sobre el tema: uno que muestra la vigencia del pacto de los Estados Unidos con Arabia Saudita en el manejo del dólar y el petróleo; dos, la traición y la sucesión de Maduro y tres, el excelente de Jordi Garriga, Gracias Sr. Trump.
Y así afirma: “El Sr, Trump comete exactamente el mismo tipo de canalladas que uno puede esperar de la clase política: asalta, destruye, roba. Pero a todo eso no lo llama democracia o derechos humanos o solidaridad o intereses general, sino que simplemente dice que él es el amo, que puede tomar lo que le apetezca...y que si no plegamos a sus exigencias nos puede borrar del mapa”.
El artículo es de un realismo político pocas veces visto, pues muestra “la voluntad de poder de Trump” y la vincula a la voluntad de poder de Nietzsche para quien ésta es el corazón, el meollo que mueve y que anida en el mundo material, que es el único que existe para él. “El trumpismo es un nietzscheanismo para las masas”. Y así puede afirmar sin ponerse colorado que los Estados Unidos es el nuevo pueblo elegido, que son los más fuertes y que son los amos del mundo.
Trump ha adoptado la estrategia de knockout del boxeo a diferencia de las democracias discursivas y progresistas que nos vendió la Escuela de Frankfurt.
Manuel Parra Celaya. Trump hace pasos de baile ante sus seguidores y amenaza a Maduro. Maduro también baila a su ritmo caribeño y responde a Trump, ora con invocaciones a la peace, ora con bravatas para romperle las uñas al imperialismo yanqui. ¿Se vislumbra un escenario bélico que se añadiría a los ya entablados en el mundo?
Creemos que los bailes del presidente norteamericano van mucho más allá del deseo de liberar al pueblo venezolano de la dictadura bolivariana y de hacer frente al narcotráfico: petróleo se llamaría esa figura; algo así como las tierras raras de Ucrania, que ambiciona Putin. Por otra parte, los desenfadados pasos de baile de Nicolás Maduro, también acompañado de baladronadas, se fundamenta en la compleja red de intereses y relaciones internacionales, a la espera de obtener alianzas.
Los analistas de Ebury creen que, a pesar de impacto negativo en la economía europea, se ha evitado males mayores. “Aunque aún quedan por ultimar muchos detalles del acuerdo y es probable que los aranceles sigan teniendo un impacto negativo no desdeñable sobre el crecimiento, los inversores se estarán alegrando de que se haya evitado el peor de los escenarios”. Todo ello ha influido para que los movimientos del euro hayan sido hasta el momento moderados, “dado que el acuerdo ya estaba ampliamente descontado”. En este contexto, Ebury cree que el BCE mantendrá los tipos intactos en sus próximas convocatorias. “Ahora que EE.UU. y la UE han alcanzado un acuerdo comercial, tenemos bastante claro que el BCE mantendrá los tipos de interés al menos durante las próximas dos reuniones, y no es descartable que el consejo ya haya efectuado su último recorte del ciclo actual”, comentan los analistas de la fintech.
Occidente está ante una oportunida única en la lucha infatigable contra el wokismo más extremo, la foma más clara en la que se presenta la actual masoneria que pretende la liquidación de la sociedad clásica basada en principios cristianos. El nuevo presidente va a ejercer una política antiwoke sin lugar a dudas y demostrará que sí se puede tomar medidas drásticas. Que la política del sentido común puede volver a la sociedad sin ningún problema. Por mucho que vayan a ladrar unos cuántos. Y su ejemplo será una puerta abierta para los partidos europeos que se identifiquen con sus políticas. Si EEUU ha podido, ellos también.
Ebury, la fintech global especializada en pagos internacionales e intercambio de divisas, subraya que el dólar estadounidense ha cotizado al alza frente a casi todas las divisas del mundo tras la noticia de la victoria de Donald Trump. “Los mercados no solo se están posicionando para una cómoda victoria de Trump en el colegio electoral, sino también para la perspectiva de un Congreso controlado por los republicanos, lo cual es clave para determinar la capacidad del presidente entrante para forzar cambios de política en el gobierno de Estados Unidos”, señalan los analistas de Ebury.
Desde su llegada a la presidencia, Trump ha combinado medios distintos para ponerlos al servicio de un mismo propósito, la hegemonía continental: presión diplomática sobre Panamá, apoyo a aliados como Argentina y El Salvador, y presión militar sobre Venezuela con el desenlace conocido. Esta última acción tiene, visiblemente, valor conminatorio para líderes hostiles en la región que pretendan estrechar lazos con Pekín y Moscú. Y vuelve a ejemplificar una táctica favorita que ya fue usada en junio contra el programa nuclear iraní: prologar un ataque fulminante con maniobras de distracción, para camuflarlo y multiplicar su eficacia. También como entonces, la intervención norteamericana ha servido para medir los límites de la respuesta de las potencias autocráticas. Que Rusia y China aparezcan ahora como las vírgenes vestales del derecho internacional y el respeto a la integridad territorial de naciones vecinas no solo es índice claro de su hipocresía; también da cuenta de los límites de su efectiva solidaridad con quienes más que aliados, se revelan, en los trances decisivos, clientes sumisos y prescindibles.
Luis Losada Pescador. Hay una ‘inquisición laica’ que ya no se conforma con la muerte civil. Ahora quiere la ejecución física, el aniquilamiento, el silenciamiento definitivo.
El hallazgo de ideología trans y ‘antifascista’ en la municición del presunto asesino de Charlie Kirk apela al movil ideológico del asesinato; ¿cuál otro podía ser? El gran ‘pecado’ de Kirk fue hablar; eso sí lo hacía muy bien, con contundencia, sin dejar respirar al adversario…
El ambiente ya venía caldeado. El gobernador de California hablaba de “combatir el fuego con fuego” y “cagar a trompadas a estos hijos de puta" en referencia a los republicanos. Por eso Trump señala que “es la consecuencia de demonizar a los que discrepan”. Unos calientan el ambiente y siempre hay alguien dispuesto a apretar el gatillo.
Luis Losada Pescador. Trump anuncia aranceles a todo el mundo que ponga trabas arancelarias o fiscales a los productos de Estados Unidos. Como Europa cobra el IVA a los productos de Estados Unidos lo interpreta como una traba a sus productos y plantea que colocará un arancel del 20% en reciprocidad. Técnicamente el IVA no es un arancel. Es un impuesto indirecto que se aplica a los productos americanos y no americanos, se aplica de manera universal. Pero el efecto práctico es que el producto americano es un 21% más caro en España como consecuencia del IVA. Lo paga el consumidor pero encarece el producto americano. También el español y el francés. Pero ese no es su problema, debe de pensar Trump…
La duda es si finalmente se aplicará porque lo anunciado no es más que eso, un anuncio de un arancel que se comenzaría a aplicar en abril. Es posible que se trate de una estrategia de negociación ahora que Europa lamenta haberse quedado fuera de las negociaciones de paz de Ucrania y que observa con inquietud la retirada paulatina de EEUU de la OTAN. El mismo secretario general advirtió que Europa debería de garantizarse su seguridad en 4 o 5 años. El tío Sam -dice Trump- no va a seguir siendo el tío tonto…
El Partido Republicano relacionado con las altas finanzas necesitaba un profundo giro social. Ronald Reagan fue el presidente que dio una nueva genética social a los republicanos, situándolos en la derecha social y buscando el voto rural conservador y el importante lobby familiar religioso. En torno a esa base, Donald Trump ha sumado nuevos espacios sociales que hasta aquel momento votaban demócrata pero la radicalidad de Harris ha alejado de su partido. El voto obrero se ha sumado a Trump al sentirse más tranquilo con la promesa de un discurso proteccionista que favorece la producción de la industria nacional frente a la competitividad china o europea. El voto obrero se ha sumado a Trump al sentirse más tranquilo con la promesa de un discurso proteccionista que favorece la producción de la industria nacional frente a la competitividad china o europea. Del mismo modo ha ampliado el voto de clase media, sensible a las medidas de seguridad personal y laboral.
Se trata de una de las historias más fascinantes de la política, no sólo de Estados nidos, sino de cualquier otro país demócrata. Donald G. Trump se ha ocnvertido en el 4 presidente de los Estados Unidos de América tras una gran campaña.
Con esta vistoria consigue derrotar al mundo WOKE y se inicia, a partir de enero, un nuevo tiempo en el que también la paza en los actuales conflictos bélicos está más cerca que nunca.
Un triunfo, además, que ha sido arrollador, ganando incluso en todos los estados clave.